Siempre me ufané que la suerte no se me acababa, pero siento, en este septiembre del 2024, bajo este gobierno miserable de lacras refundacionales que la misma me abandona. Enfrentarnos a la miseria de los servicios de salud, ver que que todo es un agujero negro de carencias, tocar puertas que no se abren, tirarse de frente a la parquedad enfermiza de médicos, médicos que incluso son amigos de calle, de barrio, de coro de la iglesia, es totalmente desconcertante.
Generalmente todo este mundo lleno de miserias y silencios que es la Salud Pública, lo descubrimos hasta que la realidad de un codazo nos sumerge en el mismo, entonces nos encontramos en un laberinto sinuoso, lleno de máscaras y gallos de pelea, crestas de sabelotodos que van y vienen embadurnados de soberbia.
Hoy 18 de septiembre del año del señor 2024 he entrado en este mundo.

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